Yo te bautizo

Llorando, orando,

narrando, riendo,

rodando, yéndote.

 

Liviano, orgulloso,

negro, ruidoso,

rimbombante, yermo.

 

Largándote, ocultándote,

naciéndote, rastreándome,

respingándote, yéndote.

 

Tres veces tu nombre,

cinco veces el mío.

Siete veces tu olvido.

Tu cama, tu carro, tus ojos,

mis labios, mi llanto, tu hastío,

tu abandono, tu capricho,

mis «no», tus «sí».

 

Todo tú te desvaneces en tu nombre,

y te esculpo en el nombre tuyo,

en el mío y en el de las noches

que serpenteas en mi ombligo.


Deja un comentario