Nuestro

Nado, nado hasta llegar a tu orilla.

Expandiendo las alas para que

me enseñes a flotar.

Para que me flotes adentro,

por debajo, por arriba.

 

Arriba, abajo, más rápido.

Respiras.

Tiemblas, como dijo Tite.

Susurro en tus heridas.

En tus blancos y en tus rojos.

Me sumerjo en tu falla,

en la nuestra.

 

No te doy mi oscuridad,

porque ya la tienes.

Porque uno fuimos y seremos

en esta piel, en esta carne.

En nuestra orilla.


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