Latidos

Hay latidos llamando a tu puerta
volcán ahogado de lunas crecientes
Hay un pozo donde juegan tus pupilas
arañando anocheceres donde dormir tus brazos

Entonces estás tú
Hombre raíz
Lobo de piel infinita
Lamiendo heridas
Cosiendo arrugas
En mi garganta

Hay latidos colgando de tu techo
Velándote el sueño
Enredado en tus abrazos
De fuego huracanado, trémulo, inocente

Hay latidos galopando la noche
Con su azul dormido,
Con su suelo de culpas
Con tu aroma fértil

Hay latidos resucitando las tinieblas
De tu abrigo constante
El mismo que hoy me niego
A regalarle a la marea

Quiero dormir en tus latidos
Quiero quemarme en tus orillas
Anidarte en mis entrañas

Hasta que el cielo dicte dónde
hemos de nacernos alas
para flotar hasta tu abril.


Deja un comentario